ANTE LA SITUACIÓN QUE VIVE EL PUEBLO HONDUREÑO
Desde el retorno de Manuel Zelaya a territorio hondureño la feroz dictadura ha reforzado la represión y persecusión a su propio pueblo. Ante la espontánea manifestación de júbilo por el regreso de su líder, luego de casi tres meses fuera del país, el gobierno ilegítimo recurrió a los gases lacrimógenos, balas y torturas psicológicas a través de aparatos auditivos sofisticados, lo que muestra colaboración exterior de otras potencias.
Dentro de la embajada del Brasil, donde se encuentra alojado Zelaya, se refugiaron cientos de hondureños que se vieron obligados a cobijarse allí ante la represión del Régimen. La dictadura de Micheletti cortó el suministro de agua y luz, violando la soberanía del país carioca. A los cientos de prisioneros los trasladó a estadios de fútbol, recordando las peores prácticas de la dictadura de Pinochet. Sumado a esto, la embajada Argentina sufrió la interrupción del suministro energético junto a un canal de televisión que se hallaba contigüo, por cometer la osadía de transmitir las imágenes del presidente constitucional.
Los pueblos hermanos de América Central y del Sur vivimos un momento crucial. La situación hondureña es una prueba piloto regional, donde de prosperar la dictadura de Micheletti, sienta un peligroso precedente que podría replicarse en otros países. Las fuerzas de derecha de la región esperan agazapadas para hacer retroceder los procesos abiertos en sus países que se animan a cuestionar -algunos más profundamente que otros- sus privilegios históricos.
El retorno inesperado de Zelaya, con la crucial ayuda de Brasil, provocaron un giro positivo a la situación. Es el momento de redoblar los esfuerzos para exigir desde todo el continente y en todos los organismo internacionales el retorno incondicional del presidente constitucional. Son los pueblo los que tenemos que salir a las calles y no dejar que se consolide el intento de colocar la primer pieza de un dominó de golpes institucionales. Lo intentaron en Venezuela, en Bolivia, en Argentina -con el lock out patronal-, y ahora Honduras.
Desde la Agrupación Envar El Kadri bregamos por la movilización permanente y coordinada con todas las fuerzas populares que luchan por la construcción de una sociedad nueva y la unidad de los pueblos oprimidos.
28 de Septiembre de 2009
AGRUPACIÓN ENVAR EL KADRI - PERONISMO REVOLUCIONARIO