¡Patria Libre o Morir!. Por Randy Alonso Falcón.
Aquella victoria se forjó en el duro combate frente a un ejército armado y entrenado por el imperio, Llegó tras audaces acciones como la toma del Congreso, el Repliegue, la lucha en plenas calles de Managua.
Tenía entonces apenas 9 años, pero recuerdo como si fuera ahora la euforia generada en toda nuestra patria aquel 19 de julio de 1979, cuando los sandinistas proclamaron el triunfo definitivo sobre Somoza. Dos décadas después del amanecer de enero de la Revolución Cubana, América Latina volvía a estremecerse ante la fuerza poderosa de un pueblo.
Una enorme ola de solidaridad se levantó en el mundo con aquel proceso nuevo que crecía en pleno corazón de Centroamérica. Ciudadanos del mundo llegaron hasta Nicaragua a compartir su suerte, como maestros, médicos, técnicos, recolectores de café. Entre ellos estaban numerosos cubanos, que abonaron incluso con su sangre el intento extraordinario de cambiar radicalmente la historia de una de las más pobres naciones de nuestra región.
Pero el triunfo sandinista coincidió con la llegada al poder en el imperio de Ronald Reagan y las más retrógradas y hegemónicas fuerzas de Estados Unidos. La osadía nicaragüense no podía permitirse por los halcones que consideraban a Latinoamérica como su seguro traspatio. No hubo respiro para poder construir en paz la sociedad justa, soberana y digna por la que tantos lucharon y no pocos cayeron.
Una colosal guerra sucia fue desatada contra la Revolución, con millonarios recursos financieros, un poderoso aparato de inteligencia, numerosas armas yanquis, una amplia guerra mediática, la complicidad de los gobiernos centroamericanos y la participación de siniestros personajes como John Dimitri Negroponte, Otto Reich, Félix Rodríguez Mendigutía y Luis Posada Carriles.
Bandas de contras armadas hasta los dientes, minado de puertos, bloqueo comercial, asesinato de campesinos y maestros, sabotajes, amenazas de agresión directa de Estados Unidos, todos los métodos fueron empleados contra el proceso centroamericano.
Durante 11 duros años, el Frente Sandinista y el Gobierno encabezado desde 1984 por el Comandante Daniel Ortega, batallaron junto al pueblo por construir la utopía.
Pero la incesante agresión norteamericana, el alto costo humano y económico, la caída campo socialista y el abundante dinero que desde Washington fluyó para la campaña opositora, condujeron en 1990 a la derrota electoral del Frente.
Fue un duro golpe a las aspiraciones revolucionarias en América Latina. Hubo los que entonces se creyeron lo del fin de la historia, traicionaron o simplemente desistieron.
Más, muchos otros siguieron en el combate y no renunciaron a sus ideas. Resistieron los avasalladores años neoliberales, con el mercado como dios, las grandes diferencias, los retrocesos sociales, los intentos desideologizadores. Creció el desempleo, creció la pobreza, creció el analfabetismo, pero también creció el descontento social y el sandinismo recuperó su fuerza movilizadora.
Con el empuje transformador que se expande por la América Nuestra, regresó al poder el sandinismo y sus sueños. Los tiempos políticos de hoy son otros en Nicaragua, pero también han cambiado los de la región. El ALBA une y fortalece. Las voces que se plantan frente al imperio son más. La conciencia solidaria e internacionalista crece.
Imagen de ese tiempo nuevo es haber proclamado a Nicaragua en este aniversario como Territorio Libre de Analfabetismo.
A treinta años de la victoria, la Revolución Sandinista tiene muchas razones para recordar, festejar, mirar hacia delante. Junto a los veteranos de la lucha guerrillera y los años fundadores, están las generaciones nuevas que han heredado los sueños de Sandino y de sus padres.
Como entonces, con la bandera rojinegra al aire, el grito sigue siendo el mismo: ¡Patria Libre o Morir!
Vicepresidente cubano dice en Managua que está en juego el destino latinoamericano. Managua, 19 jul (PL)
El vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, afirmó hoy aquí que en Honduras se decide el destino de América Latina y el derecho de sus pueblos a elegir libremente a sus gobernantes.
Lazo, quien presidió la delegación de su país a la conmemoración por el 30 aniversario de la Revolución Sandinista subrayó que la junta golpista hondureña no podría sobrevivir de no contar con el apoyo de Washington.
Lo ocurrido en Honduras, precisó, nos demuestra que está latente la visión geoestratégica de los Estados Unidos de considerar a América latina y el Caribe como su traspatio .
El dirigente cubano abordó la responsabilidad de funcionarios estadounidenses con el golpe militar.
Citó al líder cubano, Fidel Castro, cuando señaló que: lo único correcto en este momento es demandar del gobierno de los Estados Unidos que cese su intervención, deje de prestar apoyo militar a los golpistas y retire de Honduras su fuerza de tarea .
En otra parte de su intervención, Lazo destacó los avances logrados por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y su firmeza en la conducción de los destinos del pueblo y en la defensa de las principales conquistas.
Nos enorgulleces saber, subrayó, que hoy el FSLN ha cumplido el compromiso de declarar a Nicaragua territorio libre de analfabetismo.
Resaltó que esto es un triunfo extraordinario del Gobierno sandinista, a la vez de la solidaridad internacional a través del ALBA en su lucha por la verdadera integración Latinoamericana.
Al trasladar un mensaje de felicitación de Fidel (Castro) y de Raúl (Castro) y de todos los cubanos al pueblo nicaragüense, saludó a los colaboradores cubanos que cumplen tareas aquí en la educación, la salud y otras actividades.
Señaló que en 50 años los cubanos aprendieron que la unidad, la solidaridad y el internacionalismo son armas poderosas frente al enemigo.
El jefe de la delegación cubana subrayó que sólo la unidad, la integración y la solidaridad, por encima incluso de las diferencias, aclaro, nos permitirá enfrentar la ofensiva enemiga.
Estamos absolutamente convencidos de que la integración basada en los principios del ALBA es el camino más efectivo frente a estas amenazas.
Lazo agradeció al pueblo, al gobierno y al presidente Ortega las fraternas expresiones de solidaridad hacia Cuba en los foros internacionales, a favor de la eliminación del bloqueo norteamericano y por la liberación de los Cinco Héroes antiterroristas detenidos injustamente en Estados Unidos.
Menchú saluda 30 aniversario de Revolución Sandinista Managua, 19 jul (EFE)
La premio Nobel de la Paz 1992, la activista indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, saludó hoy el 30 aniversario de la revolución sandinista y pidió a los nicaragüenses ser solidarios con los pueblos indígenas.
Menchú, una indígena maya, participa en el multitudinario acto en conmemoración del 30 aniversario de la Revolución Popular Sandinista que se celebra en la Plaza La Fe “Juan Pablo II”, en Managua, con la presencia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
La Nobel de la Paz, una de las oradoras en el acto, dedicó parte de su discurso a gritar vivas a la revolución, al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y a los “comandantes” que hicieron posible la caída de la dictadura somocista el 19 de julio de 1979.
”Son 30 años de lucha, de victoria. Lo más duro es sostener la victoria en 30 años, por eso rindo un homenaje a todos sus dirigentes”, señaló.
Asimismo, Menchú invitó a los nicaragüenses a ser solidarios con los pueblos indígenas, sobre todo con aquellos que viven en “racismo, discriminación y humillación”.
”Quiero invitarles a ser solidarios con todos los pueblos que sueñan ser iguales en su país”, recalcó.
Además, exhortó a los nicarag enses a cuidar la naturaleza, el medio ambiente y a pronunciarse contra la explotación minera que se da en América Latina “en contra de la voluntad de los pueblos”.
En el acto sandinista participan el vicepresidente de Cuba Esteban Lazo, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, y Patricia Rodas, canciller del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, entre otras personalidades.
Masiva celebración en Managua. Solidaridad firme con el pueblo de Honduras
Millares de nicaragüenses reafirmaron hoy la solidaridad latinoamericana con el pueblo hondureño durante la celebración del 30 aniversario de la Revolución Popular Sandinista.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fue categórico al expresar su solidaridad con los hondureños y con su presidente José Manuel Zelaya, victima de una acción impulsada por sectores de la derecha estadounidense.
Ortega descalificó el proceso de mediación encaminado por el mandatario costarricense Oscar Arias y sostuvo que la negociación auspiciada por Washington es inaceptable.
Ante una emocionada multitud que colmó este domingo la Plaza de la Fe, de Managua, el gobernante subrayó que será la voluntad del pueblo hondureño la que restituya a Zelaya al poder.
Por su parte, el vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, alertó que en Honduras se decide el destino de América Latina y el derecho de sus pueblos a elegir libremente a sus gobernantes.
Lo ocurrido en Honduras, precisó, nos demuestra que está latente la visión geoestratégica de los Estados Unidos de considerar a América latina y el Caribe como su traspatio .
En declaraciones a medios de prensa el dirigente cubano apuntó que los que usurpan el poder en la nación centroamericana son los que no quieren que América Latina avance.
Otro de los oradores en el acto, la canciller hondureña Patricia Rodas, luego de agradecer el apoyo aseguró que ahora comienza el camino de América Latina hacia Tegucigalpa para que no regresen los golpistas.
Hoy antes de que se ponga el sol sabremos definitivamente si quienes han usurpado los espacios de la democracia terminan por acatar irrestrictamente e incondicionalmente las resoluciones que obligan a reinstalar a Zelaya, dijo.
Por su parte, el canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, al valorar la situación en esa nación solicitó respeto a la paz, la soberanía y la libertad de los pueblos.